Cómo prevenir el desarrollo de enfermedades periodontales

Las enfermedades periodontales son aquellas que dañan progresivamente los tejidos que rodean y sostienen las piezas dentales, es decir, no solo la encía, sino también el hueso alveolar, el ligamento periodontal y el cemento radicular. Estas dolencias, de carácter infeccioso, pueden llevar a la destrucción gingival y ósea, además de a la pérdida dental.

Según la última Encuesta de Salud Oral del Consejo General de Colegios de Dentistas de España (2015), entre el 85 y 94% de la población española, mayor de 35 años, padece alguna complicación relacionada con las encías. Por su parte, desde la Federación Europea de Periodoncia (EFP) se asegura que alrededor del 50% del censo sufre periodontitis, una afección grave e irreversible.

Las complicaciones bucodentales relacionadas con el estado de las encías deben ser tratadas a tiempo para evitar trastornos más graves. En muchas ocasiones, los síntomas de estas enfermedades son indoloros, por lo que una mayor concienciación y educación sobre los diversos métodos de prevención son fundamentales para frenar su desarrollo entre la sociedad.

Tipos de enfermedades periodontales y causas

Se pueden distinguir, básicamente, dos tipos de enfermedades periodontales: la gingivitis, una inflamación superficial de las encías, y la periodontitis, un estado avanzado de esta, que puede provocar retracción gingival y pérdida de hueso.

La causa principal del desarrollo de ambas afecciones es una higiene bucodental deficiente. Esta situación favorece la formación de placa bacteriana y la acumulación de sarro por debajo de la línea de las encías. Si, en este caso, no se lleva a cabo una limpieza profesional o profilaxis por parte de un experto, la inflamación y el enrojecimiento gingival puede evolucionar hasta convertirse en periodontitis. Esta dolencia conlleva la afectación de los tejidos circundantes de los dientes, dando lugar a la recesión de las encías y la formación de bolsas periodontales. Así, el efecto de las bacterias puede acabar por aflojar las piezas dentales, de tal forma que incluso desencadene su caída.

Por otra parte, además de una higiene insuficiente, existen otros elementos de riesgo que favorecen el desarrollo de la enfermedad periodontal: el tabaco, los cambios hormonales, la diabetes, la toma de ciertos medicamentos u otras enfermedades.

Consejos para prevenir su desarrollo

En nuestra clínica dental en Ermua somos conscientes de la importancia de la prevención en este y en cualquier ámbito relacionado con la salud oral. Por ello, para evitar la aparición y el desarrollo de estas complicaciones bucodentales, se debe intentar eliminar la formación de placa. ¿Quieres saber cómo?

  • Una buena rutina de higiene oral diaria ayudará a prevenir su presencia. Recuerda que es fundamental el cepillado regular, de al menos dos veces al día, y el uso de hilo dental, cepillos interproximales y enjuagues bucales.
  • Realízate una limpieza bucal profesional o profilaxis, al menos, una vez al año.
  • Visita a tu dentista en Ermua, como mínimo, cada seis meses. Una detección y un tratamiento precoces de la gingivitis suponen un mejor pronóstico. Mediante las acciones pautadas por tu dentista, se podrá interrumpir el progreso de la enfermedad y, de esta manera, evitar más daños e incluso pérdidas dentales.

Si crees que puedes estar sufriendo una enfermedad periodontal, no dudes en acudir para una revisión a nuestra clínica. En ella, comprobaremos si existe sangrado y/o retracción gingival, bolsas periodontales o movilidad dental. ¡Pide tu cita en Clínica Dental Irale y recupera tu sonrisa con nosotros!